En abril registramos una subida histórica en el precio de la #luz y en junio entrarán en vigor las modificaciones tarifarias en la #facturaeléctrica que pueden perjudicar a quienes no ajusten su potencia contratadaEl principal objetivo de los cambios es aplanar la curva de demanda de energía, de manera que los principales beneficiados serán los usuarios que concentren sus consumos en las horas de menor demandaAhora, más que nunca, cobran relevancia las instalaciones de #autoconsumo, tanto por el incremento del tramo diurno como por el impacto sobre el término de potencia 

¿Cómo funciona la nueva tarifa?

La nueva estructura tarifaria se basará en la discriminación horaria para todos los consumidores y establecerá tres tramos horarios: punto, llano y valle. Las tarifas con precio estable desaparecen. De este modo, de las seis tarifas actuales de los consumidores domésticos se pasará a una sola. Los suministros con potencia contratada inferior o igual a 15 kW (es decir, la mayoría de clientes y prácticamente todos los hogares) estarán incluidos en el peaje 2.0 TD (antigua 2.0 y 2.1).

El horario valle, desde medianoche a las 08:00 de la mañana (incluyendo también fines de semana y festivos nacionales), será el más barato. Por el contrario, el punta será el periodo más caro, extendiéndose de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 22.00 de la noche. El tercero, el llano, ocupará el restante de franjas horarias diarias, es decir, de 08:00 a 10:00, de 14:00 a 18:00 y de 22.00 a las 00:00 horas, y su precio será medio.

Los clientes que actualmente tienen contratada una tarifa con precio estable pasarán a tener un total de tres precios diferentes de la luz. De esta manera, será necesario que adapten su consumo a las horas más económicas para no aumentar sus recibos.

Con la nueva factura de la luz, el Gobierno buscar trasladar el consumo eléctrico desde las horas de máxima demanda eléctrica a otras en las que las redes de transporte y distribución se encuentran menos saturadas para aplanar la curva de demanda, con el objetivo de reducir la necesidad de acometer nuevas inversiones en dichas infraestructuras. Así, se pretende concienciar al consumidor doméstico sobre su consumo ya que, dependiendo de su actividad, el importe de su factura eléctrica variará mes a mes.

Además, desde el 1 de junio los consumidores podrán contratar dos potencias diferentes: una para el periodo punta y otra para el periodo llano y valle. Así que, por ejemplo, los usuarios de vehículos eléctricos que necesiten recargarlos por la noche (periodo valle) se beneficiarán de una potencia superior en este periodo (manteniendo la habitual en tramos punta y llano) sin pagar el sobrecoste de esta potencia extra durante todo el día. Si el consumidor no solicita dicho cambio se aplicará la potencia actual contratada en ambos periodos. Lo mismo ocurre con las empresas con actividad 24/7 que podrán beneficiarse del periodo valle para la producción en fin de semana, conservando la potencia habitual entre semana.

Las tarifas de acceso para potencias superiores a 15 kW también sufrirán también importantes cambios, ya que pasarán a establecer un total de 6 precios de luz al día (cada uno corresponde con un periodo concreto): 3.0TD y 6.XTD. El horario de cada periodo dependerá del mes. Los meses del año serán agrupados en distintas temporadas, concretamente en cuatro: alta, media alta, media y baja.

La facturación del término de potencia se dividirá en dos términos: potencia contratada y potencia demandada (el control y medición de la potencia demandada ya no se realiza en función de la tarifa del suministro, sino que depende del tipo de equipo de medida). Es decir, cambia la forma de facturar los excesos de potencia y la gran novedad es que para las actuales 3.0 y 3.1 se aplicará la fórmula cuarto-horario, por lo que se hace imprescindible contar con un equipo de medida adaptado a esta modalidad, ya que, de no ser así, los clientes se verán obligados a contratar una potencia superior a la que disponen a día de hoy para evitar las penalizaciones por excesos.

Ahorros

El principal objetivo de todos estos cambios es aplanar la curva de demanda de energía de manera que los principales beneficiados serán los consumidores que concentren sus consumos en las horas de menor demanda cobrando especial relevancia las instalaciones de autoconsumo, tanto por el incremento de las horas diurnas como por el impacto sobre el término de potencia,  ya que incluso se permitirá a los clientes poder bajar las potencias contratadas. En definitiva, se reduce el precio por potencia pero sube el coste de la energía (en abril hemos registrado una histórica subida de la luz). La bajada en la potencia no cubre actualmente el precio de la energía, que se ha disparado en las últimas semanas. En este sentido, para conseguir ahorros en la factura eléctrica, los usuarios deberán buscar alternativas de eficiencia energética que permitan reducir su dependencia de la red. Así, el autoconsumo fotovoltaico se presenta como la alternativa más sencilla y rentable para conseguir ahorros de forma inmediata.

Nuevo formato

A estos cambios se sumará un nuevo formato de factura para mejorar su comprensión, lo que se traducirá a partir del 1 de junio en una extensión máxima de la factura de dos páginas. Además, se incorporará nueva información como las potencias máximas que cada consumidor ha demandado en cada uno de los periodos horarios en el último año. También se incluye un código QR para facilitar a los contratantes emplear el comprador de ofertas de energía en la web de la CNMC, Comisión Nacional de los Mercados y Competencia, de forma que se pueda encontrar alternativas contractuales ventajosas.